La tarde se encendió el pasado 13 de marzo y Axel Vega no dejó dudas: vino a ganar.
En el 4° Torneo “Policía vs Ciudadanía”, el joven boxeador amateur se plantó en el ring ante dos rivales de la fuerza pública con clara ventaja física. El primero, con 15 centímetros más de altura; el segundo, con 13 centímetros de diferencia. Pero arriba del ring, la estatura pasó a segundo plano.

Axel acortó la distancia, metió manos con precisión y mostró una determinación que marcó la pelea desde el inicio. Golpe a golpe fue imponiendo su ritmo hasta doblegar a ambos oponentes.

No fue suerte. Fue preparación, inteligencia y corazón.
Así, Axel Vega se alzó como campeón, dejando claro que en el boxeo no siempre gana el más alto… sino el que tiene más hambre de triunfo.